domingo, 17 de mayo de 2015

Entre dos aguas

Hoy, estoy entre dos aguas. Sólo conozco lo que es navegar en una de ellas. En la otra, no lo sé aún, pero he de probarlo. Va a ser un salto al vacío pero, al fin y al cabo, un salto en aprendizaje y experiencia.

No puedo permitirme dudar ni mirar hacia atrás. He aprendido, desde la última decisión fallida, que no es válido, ni bueno para nadie, permanecer estancada en las mismas circunstancias que, de pronto, me llevan a la desesperación, la impotencia, la ineficacia y el dolor. Ahora, es el momento de saber con certeza si, cambiando el esquema de mi vida, puedo ser más feliz, más eficiente conmigo misma y con los demás y, desde luego, más amorosa.

 La calidad de vida de quienes me importan puede verse aumentada con esta decisión. También el fruto de la misma, puede no ser tan bueno para mí o para la persona subsidiaria de este acto.
En este caso, siempre habrá marcha atrás. Tiene arreglo, pero ahora, tras dudas y más dudas, tras contínuas traiciones a mí misma y a mi salud, obviándola por completo, he de mirar hacia adelante, con fe y confianza; sobre todo, confianza. De todo esto, ha de salir algo positivo sin duda: tanto si los resultados fueran favorables, como si no lo fueran.

Quien nada arriesga, nada gana y aunque mi espíritu esté en la cuerda floja y a ciegas, sobre el posible resultado, no puedo permanecer sentada a verlas venir, cuando lo que ha acontecido a lo largo de los últimos doce años, no ha sido nada productivo en cuanto a felicidad se refiere y, sobre todo, para la persona a la que he dedicado todas mis energías, mi cariño y mis desvelos. Es la verdad y, con esto, me basta.

Isa J.



martes, 2 de diciembre de 2014

TISU

Tisu, era (es), un pequeño gatito, tierno, blanco y suave, que se diría todo de algodón.
Tisu, encontró su felicidad gatuna, al lado de una gran amiga, la cual le dio todo el amor que él necesitaba y el bienestar necesario en su día a día. Vino, como caído del cielo, tras la marcha de Pipo, hacia el llamado Puente del Arcoiris. 

Tisu era feliz, tomando el Sol de invierno, en el hermoso jardín que su dueña posee. A la sombra de árboles y el con el olor de las flores, en el verano, viendo pasar pájaros, y algún insecto volador que llamaba su atención. Entre flores, sol y juegos, creció. Y hasta llegó a hacer amistad con otro gato de su barrio, hasta el punto de invitarlo a casa. Este amigo nuevo, fue bien acogido por la dueña de Tisu y ambos, disfrutaban de su mútua compañía.

Mi amiga, entiende perfectamente a los gatos: mejor que yo, que ya es decir, (sin falsa modestia), porque siempre he vivido con ellos. Los entiende mejor, porque nunca los poseyó ni los encerró en un piso o una casa, sino que, sin faltarles nada, les da la libertad necesaria, para que viviendo con personas, no sientan las carencias propias de lo que, a los animales, les corresponde por derecho propio: aire, sol, juegos al aire libre y libertad para hacer sus correrías y volver al hogar a su antojo.

Hoy, Tisu ha partido. Hoy, se ha ensombrecido el cielo de mi amiga y el mío propio. Hoy, ha cruzado también el Puente del Arcoiris, yendo al encuentro de Pipo, el hermoso gato que le precedió en ese confortable hogar y, en el fin siniestro que ella cree que ambos han tenido.

¿Cómo es posible que un ángel, envíado para hacernos la vida más agradable a los humanos, para darnos lecciones de amor incondicional, para acompañarnos en los días de nostalgia y soledad, haya sido víctima de una bestia inconsciente y sanguinaria? No tengo respuesta para esto y, lo que pienso, es aún más espeluznante: que haya seres en este mundo, que no sean humanos o, al menos, que no merezcan ese calificativo. Da miedo pensar de qué pasta están hechos algunos seres; qué tienen en su cabeza y, sobre todo, en su corazón.

No puedo describir con palabras lo que siento. Dicen que Dios todo lo perdona, pero también que es justo. El ser ¿humano? que ha llevado a cabo ese envenenamiento, tendrá que dar cuentas algún día, por haber asesinado a un ser indefenso que sólo estaba en este mundo para dar felicidad a los que compartían su vida con él. Pero sólo los cobardes, incapaces de enfrentarse a un igual, hacen estas cosas.

Estamos tristes, Lía. No es justo lo que ha pasado. Sólo nos queda el consuelo, sobre todo a tí que también tienes mi misma fe, que Tisu se encuentre ya junto a Pipo, en el cielo de los gatos, jugando ambos a cazar mariposas y dormir bajo los árboles del Paraíso. Algún día, todos nos volveremos a encontrar, porque la consciencia existe. No sólo en en Homo Sapiens, (el que menos sabe), sino también en nuestros pequeños hermanos.

Un abrazo. D.E.P. +

Isa

 

sábado, 8 de noviembre de 2014

APRENDIENDO…

Hoy, aprendo qué significa la renuncia,
no bastaron las primeras lecciones de mi infancia;
las que siguieron en mi juventud,
ni las que trajo la madurez calmada.

Hoy, mi camino se bifurca,
hacia un sendero de soledad naciente,
donde el mar, el cielo y la estrellas,
serán mis compañeros para siempre.

Hoy, aprendo que el amor que siento,
es el mismo que me guía y transforma,
hacia un lugar, donde el silencio siempre,
será mi marco donde pasar las horas.
Yo siempre tuve miedo del silencio,
de despertar sola en las mañanas,
pero el pequeño vacío va creciendo
y la soledad ocupará toda su estancia.

Cuando, de joven, todo eran teorías,
formuladas sólo por mi mente,
no pensé que llegaría, inclemente, el día,
en que ellas, se manifestaran plenamente.

Ha llegado en silencio, paso a paso,
la madurez, que de inmensos amores nos aleja,
ocupando nuestro lugar las ilusiones,
que, con fuerza, emergen en las vidas nuevas.

Y es, en estos momentos, cuando duele
el tremendo vacío que ha quedado,
un hueco enorme en el que, cobijado,
se oculta el corazón acongojado.

Más no por ello, exhibiré mi alma,
ni su tristeza, ni sus soledades,
pues mi amor es más grande que el dolor,
y la batalla ganará, en las tempestades.

LA SEÑAL

Siento que, a pesar del amor, he perdido la batalla. Veo, más que nunca, la imperfección del ser humano, en mí misma. Pienso que, a fin de cuentas, los amores, las promesas, los deseos, los dolores, la risa, las lágrimas y todo lo que, se supone, es patrimonio del alma, puede no tener valor alguno, si un órgano fisiológico, del cual sólo conocemos el 10%, no lo permite. 
¿Qué o quienes somos? ¿Acaso el cerebro puede vencer al alma o al corazón, como solemos llamar a aquella, en algunas ocasiones?
El camino del corazón, es estrecho y pedregoso, si la fuerza mental no lo apoya lo suficiente. O sea, si tienes que elegir, no siempre el camino del corazón, nos lleva al lugar deseado. Y no siempre esto se tiene en cuenta.

¿Por qué no puedo seguir, ahora, el camino del corazón?, le pregunté hace poco a alguien. Sonrió al hacerle esta pregunta. No es verdad que el corazón sea más fuerte que la mente. Sí es verdad que nos arrastra más que ella. Es una lección que, a estas alturas, estoy aprendiendo. Lo ideal sería que ambas cosas, estuvieran alineadas, pero no es así. A base de dolor, lo estoy entendiendo; a base de dejarme la piel en el intento de dar alegría y motivación; a base de saltarme todos los límites; de posponer mi vida, si se puede decir así; a base de seguir ese camino y sus leyes, he fracasado. Mi mente ha dicho basta, hasta aquí hemos llegado y no estoy dispuesta a hacer más concesiones. Entonces, ¿qué es más fuerte, el corazón o la razón? Empiezo a pensar que la "fría" mente o la delicada mente, gana siempre la batalla, aunque resulte extraño.

Ahora, mi mente grita, se rebela y se subleva, llora y llega a enfermar, reclamando mi atención, porque ese mítico corazón al que todos adoramos, se ha pasado por alto, la salud de la mente, poniéndola al borde del precipicio. ¡Cúanta renuncia, por seguirte corazón! ¡Cuantos sinsabores, por tu férrea voluntad de seguir exprimiendo y maltratando mis neuronas, hasta hacerlas enfermar! ¡Cuanto he arriesgado por alguien, sumamente importante para mí, sacrificando momentos, espacios y vivencias, con personas que también me importan y que, a pesar de mi empecinamiento, y mi falta de dedicación, han seguido a mi lado.

Mi vida, dio un giro de 360º, hace once años. Supe, en el mismo momento que ocurría la desgracia, que sería un cambio drástico y también decidí, a la vez, que me dejaría la piel en el intento, por llevar a cabo lo que mis sentimientos me exigían; que nunca renunciaría al cuido de quien tanto amaba y, simultáneamente, fui consciente que si las cosas llegaban al punto al que están llegando, mis nervios, cansados ya por otras batallas anteriores, estallarían poco a poco, como lo están haciendo sin remedio.

Todo se ha roto en mi interior. Me dicen, que los tiempos han cambiado, que ya no podemos vivir esclavizados, como lo hacían personas de anteriores generaciones, víctimas de la tiranía que pueden ejercer determinadas situaciones, sobre el ser humano, que es tiempo de soltar amarras....pero nunca les he creído a pies juntillas, aunque me han hecho dudar; nunca lo he "visto"; siempre he seguido adelante, sin querer ver nada más que lo que yo creía era lo correcto.  Ahora, mi cuerpo me traiciona y me envía mensajes de alarma. O mi salud o ella, pero aún me pregunto si no se pueden conciliar ambas cosas. ¿Por qué tiene que ser así?, ¿Por qué he de elegir? No lo sé. Lo volveré a ver claro, la próxima vez, cuando vuelvan a hacer acto de presencia la interminable paciencia, las lágrimas y, por último, la desesperación de siempre. Mi vida sigue cuesta abajo y veo que esto no tiene sentido para nadie, ni siquiera para ella, porque ya nada importa, incluída yo.

Le he pedido al Padre Azul una señal, como hace mi admirado amigo. El dice que cuando el problema que nos agobia es importante, la señal llega, clara y diáfana. El ha tenido muchas señales en su vida. Yo tb la pido ahora para mí. No sé si, realmente, tengo ya bastantes respuestas, pero me falta la principal. Sigo esperando esa señal, Juanjo, en esta hora tan importante de mi vida. Yo diría, que es cuestión de vida o muerte para mí, por lo que la decisión a tomar representa, pero aún no la he recibido. Prometo escribirte si me llega, hacértelo saber, ya que tú eres quien me has inspirado en ello y me has dado esa esperanza.

Ahora, ya sólo me queda esperar, dejar fluir, no sin antes reconocer, ante mi misma, que no soy nada, si acaso, un ínfimo granito de arena en la inmensidad del Universo, que El ha creado y del cual también formo parte. Dejaré todo en sus manos, que El decida y que dirija mis pasos, y si es posible, que aparte de mí este cáliz, más no se haga mi voluntad, sino la Suya.

Estoy segura que me la enviará.



Isa*


viernes, 25 de abril de 2014

PRESENTACIÓN Y FIRMA DEL LIBRO "ESTOY BIEN", DE JUAN JOSÉ BENÍTEZ, EN CÁDIZ

Fue un momento tan sumamente importante en mi vida actual, que no fui capaz de asimilarlo en toda su intensidad. Le dije: "Hola, le sigo desde su primer libro, pero no he traído ninguna pregunta preparada para hacerle. Si hubiera sido un local más grande, y con más oportunidades, sólo hubiera levantado mi mano para decirle, ¡GRACIAS!, por acercarme mucho más, de lo que ya lo estaba, al verdadero Jesús de Nazaret".

 También le dije que mi "contrato", estaba siendo muy duro, pero no me quedaba otra que aceptarlo. El me dijo, "¿Qué te ha parecido el libro?" Le dije: Maravilloso. Yo, no he tenido ninguna de estas experiencias con fallecidos, pero sí, en sueños, mi padre me dijo: "Estoy bien", como reza el título de su libro. El me firmó y luego le pedí la foto y dos besos, y en esas, le deseé mucha salud y años, para seguir publicando todo lo que sabe. Me contestó que no le importaban los años, que eso daba igual. Ya dijo en la presentación, que la muerte sólo es un sueño para despertar en otra realidad, tan maravillosa, que no puede caber en la mente del ser humano, ni ahora ni aunque pasen milenios, porque nuestra realidad humana es tan limitada, que es como querer meter toda el agua del mar en una concha. 

Se me han quedado preguntas sin hacer, ahora que este evento ha pasado pero, si Dios me da vida y a él también se las haré.

Este ha sido el mejor regalo del destino, desde hace mucho tiempo.

Isabel


jueves, 27 de marzo de 2014

EL REVERSO DE LAS FILOSOFÍAS ORIENTALES

Queridos amigos:

Hoy, me siento en el deber de expresar aquí, para quien quiera leerlo, algunas reflexiones sobre la enorme expansión que las filosofías orientales, (Budismo, Hinduismo, etc.), están teniendo en Internet, así como mi experiencia personal con todo esto.

Sé que a la mayoría le sonará a chino lo que voy a decir y, eso, en el mejor de los casos. En el peor, me dirán que se me ha ido la pinza; pero nada más lejos de la verdad. Estas filosofías, que cobran cada vez, más auge, pregonan la bondad, la generosidad, el hermanamiento de todos los seres humanos y el famoso desapego. Todo esto, a simple vista, nos cautiva, nos seduce, nos hace, en principio, mejores personas, porque todos vemos que son valores positivos, pero, ¡ay!, no os engañéis, porque no es oro todo lo que reluce. Os diré lo que pienso y lo que he sentido respecto a ello.

La principal característica, de la personalidad humana, que estas nuevas corrientes filosóficas o religiones, quieren eliminar a capa y espada es la del llamado "ego". Piensan (son libres de hacerlo, así les va), que es la panacea para la felicidad individual y, por ende, de la colectiva. Nada más lejos de la realidad. El ego es inherente al ser humano, desde que éste hizo su aparición sobre la Tierra y, sin ego, estamos condenados a la miseria emocional y psicológica, por no hablar de las consecuencias físicas y sociales. 
El ego, en las personas sanas, es lo que hace que tengan la autoestima, (por desgracia, tan escasa en mucha gente), en su sitio, donde corresponde; que luchen por su bienestar, físico, mental y social; que avancen en la vida, intentando hacer reales sus sueños, que, algunos, alcancen la sabiduría propia que dan la cultura, los estudios y la investigación y nada, nada de esto, es incompatible con la Espiritualidad, que no religión. La religión es íntima y personal y no tiene cabida en nada de lo que estoy tratando de exponer aquí. El deseo de trascendencia está presente en todos nosotros, seamos de la fé que seamos. Da igual. La mayoría, desde tiempos ancestrales, piensa que hay algo superior al ser humano, algo que no está a nuestro alcance en este plano y que todos deseamos conocer alguna vez. Pero me estoy saliendo del tema.

El ego, es imposible de eliminar de la personalidad humana. Todo intento de eliminarlo, o, al menos, de reducirlo a su más mínima expresión, lleva a la miseria individual y a la social. Véase si no, cómo están en India. Su filosofía pasa, precisamente, por la eliminación del ego. Esto les ha llevado al nivel más bajo de la pobreza, porque allí, la gente se CONFORMA, no ASPIRA a nada, porque lo contrario sería satisfacer su EGO y, desdeluego, renunciar a su Karma. Por eso, los gobernantes, hacen lo que les vienen en gana, en su propio beneficio y la pobreza es insoportable, tercermundista, ya que en la mentalidad de la gente, no cabe luchar y rebelarse contra las injusticias de los poderosos, los cuales, esta filosofía se la pasan por el forro y, es más, la utilizan, para subyugar y controlar al ciudadano de a pie.

Los budistas, más de lo mismo. Ellos, los monjes, practican la meditación como la única alternativa a cualquier mal. Tener perfectamente alineados los chakras para que fluya la energía, es mano de santo. Pero no cualquier meditación, de las de andar por casa, sino que algunos, incluso, consiguen vivir del Prana, (energía solar, de la que dicen alimentarse), y pasan días y días sin llevarse nada a la boca. ¡¡Claro!! Así, más para los ricos mandatarios, en tremendos palacios, rodeados de los lujos más sofisticados, y menos para los ciudadanos, que viven en chabolas, pasean a sus muertos por el Ganges y tb se bañan en sus pútridas aguas para purificarse, mientras se tropiezan con algún miembro a la deriva, de algún ciudadano muerto, flotando en sus aguas.
A todo esto, les ha llevado su interés en desprenderse del ego. ¿Qué pretende esta gente, en Occidente? ¿Que seamos como ellos?. Aunque bien es cierto, que como cualquier filosofía, tiene sus cosas positivas, no es menos cierto que en cuanto aparece el término "ego" y su afán por eliminarlo, como si de un parásito incómodo se tratara, todo lo bueno queda eclipsado por este ideal descabellado.

Yo soy, (otra famosa expresión), una persona como cualquier otra, con sus luces y sus sombras, pero, desdeluego que cuando empecé a leer libros de este tipo, propaganda en Internet, con esos cartelitos en los que se promulga el bien a los demás, ("Lo que haces a los demás, te lo haces a tí mismo"), ( "Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio"), ("Lo que veo en tí, lo corrijo en mí") y la famosa teoría del espejo, la cual consiste en decir que todo lo que criticamos en el otro, es porque lo tenemos nosotros mismos. O sea, que somos asesinos, violadores, ladrones, etc. etc., porque todo eso lo criticamos, o no?. TODAS, son LIMITANTES Y CASTRANTES. Es mi conclusión, después de haber experimentado, de alguna manera, con estas enseñanzas. Anulan totalmente la personalidad individual de cada ser, con el "Todos somos uno"  y el famoso "momento presente". Discrepo de esto y reniego, porque no es cierto, a pesar de las apariencias y de la ingente propaganda que hay respecto a ello. He de reconocer que yo misma he sido la primera en divulgar estas teorías, estos libros de Eckhart Tolle, Krishnamurti, Deepah Chopra y el incomparable Ghandi, al cual se le venera como si de un dios se tratara, en vez de un humano.

Bajo la apariencia de la serenidad, la paz, la justicia y sobre todo, el famoso "Amor incondicional", valores estos totalmente positivos, se esconde el arma más destructiva de la personalidad del ser humano: el intento de eliminar su ego o "yo superior". Es ¡IMPOSIBLE!, y PERJUDICIAL, intentarlo. Nos hablan del mismo, como si éste tuviera personalidad propia y como si fuera un apestado: "El ego te engaña", "El ego te tiende trampas", etc, etc. cuando sin él, seríamos unas piltrafas humanas, sin horizontes, que no llegaríamos a ninguna parte, ni a conseguir nada en la vida. Ni para nosotros, ni para nuestros hijos.
En cuanto a la nueva, llamémosle ideología, "momento presente", está enormemente extendida y, tb es tremendamente engañosa, porque es verdad que, cuando lo pasamos mal, nos agarramos a un clavo ardiendo para intentar el alivio del malestar, como me ha pasado a mí, cuando desconocía el daño larvado que podía producir el nuevo "dogma", pero os aseguro, que en absoluto es bueno. Tolle y compañía, proponen una forma de ver la vida, en la que el ser humano está dividido en dos: escindido, diría un psicólogo, y esta escisión o división de la personalidad es un problema psicológico de alto alcance, que ellos, los hinduistas, están fomentando. 
El ser humano está compuesto de cuerpo y mente: el soma y la psique y, probablemente, dentro de ésta, se encuentre el espíritu más trascendente, que nos conecta con Algo más. Es una UNIDAD. Pero, ¡ojo al dato!: lo que propugnan estos orientalistas, es otra cosa: el Ser y la mente. Esto es una aberración. Enseñan a que el llamado Ser interior, se exprese, obviando a la mente, despreciando a ésta, porque es la que se confunde, la falsa, la que nos engaña, etc. etc. y el Ser, la esencia del humano, según ellos, es lo auténtico, de manera que cuando aparecen los pensamientos, ¡¡alerta!! Dejémosles ir, porque nos estorban, e impiden la expresión y el fluir del ser interno. ¿Cómorrrr??
Es decir, señores, ¡cuidado! no utilicen su cerebro, o sea, su mente, porque les engañará. No piensen; no se emocionen, vivan en desapego de todo lo que les rodea, estén por encima del bien y del mal y, si se cae el mundo, que se caiga, porque usted, debe estar intentando alcanzar el Nirvana. ¿Qué les parece? ¿Es esto sano, posible, recomendable? No, en absoluto.

El llamado "momento presente", del cual se hace apología a diestro y siniestro, si se lleva a donde ellos pretenden llevarlo, a su perfección más absoluta, te impedirá reclamar tus derechos, velar por tus intereses, dar una educación a tus hijos, intentar darles o ayudarles a obtener un porvenir, etc. etc. etc. Es un timo como la copa de un pino, porque si piensas, sientes, vives, sólo el presente, no habrá ya más consultas con la almohada, acerca de las decisiones por tomar mañana, para que sean las más acertadas posibles. ¡¡Vive el presente!! y yo añadiría: sin encomendarte ni a Dios ni al diablo.
Como la famosa frase, "Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio". No quiero ser grosera, pero, si alguien me ofende, me insulta o intenta hacerme la puñeta de alguna manera, mis palabras, NUNCA van a ser mejores que el silencio y el silencio, en estos casos, ¿A qué nos conduce? A que nos den otra torta. Sólo a eso. Hablo con conocimiento de causa.

Es cierto que me convencieron sus proclamas, cubiertas de una generosa capa de miel, pero mi personalidad cambió para peor: me volví más "buena", más "generosa", más "callada", más "presente", (demasiado). Menos impulsiva, menos contestataria, menos defensora de mi dignidad y de mis motivos y más gilipollas. ¡¡Eso es!! Esto me ha conducido a la miseria emocional, cuando mi autoestima era impecable, y me había costado mucho tiempo conseguirla, porque ya sabemos todos que, el que más y el que menos, tiene algo que la menoscaba en algún momento de su vida. Ahora, reniego de todas esas filosofias zen, budistas, hinduístas, tibetanas, etc. y me propongo volver a ser como mi madre me parió, con todo lo bueno y lo malo que ello comporta y, desdeluego, con los complementos que conseguí yo solita, sin ayuda de nadie y por mi cuenta. De manera, señores, que no os creáis aquello de "Somos uno", porque ese y no otro, es el verdadero aborregamiento que se está instando a adoptar a la gente en la red de redes. Y despediría esta nota, diciendo "Namasté", pero eso es un extranjerismo absurdo, así que digo, ¡hasta otra! Nos vemos.



Isa JM

lunes, 10 de febrero de 2014

LA MARCHA

Betty se ha marchado. Ha vuelto a su hogar, a vivir una vida paralela a la nuestra, pero lejos de nosotros. Otro amor que marcha y un nuevo dolor. Una nueva y dolorosa despedida. ¡Maldito destino que juega en contra de nuestros deseos! Que mantiene separada a la gente que se quiere y se echa de menos; que nos obliga a aceptar y resignarnos a las circunstancias.
Es algo que sé, debemos superar, pero no se supera nunca; si acaso, se malvive con la aceptación y la crueldad del destino. Ahora, un nuevo ser, se acercó a nuestras vidas, le amamos y también vuela, dejando tras de sí, las raíces del cariño que surgió en su compañía.

Sólo nos queda, me queda, seguir adelante; viviendo, de algún modo, aturdida por otras historias, otros asuntos, otras cosas que mantengan mi mente y mi corazón alejados del dolor de la separación insoslayable. Libros, donde sumergirme; películas, para que pase el tiempo más rápido, amigas con las que compartir el dolor de la ausencia y darnos consuelo mutuamente, por nuestros problemas, más o menos comunes.

Nunca imaginé, a pesar de todas mis previsiones, de todo mi cuidado en no caer en las mismas cosas que otras han caído antes, que la vida nos tendría reservada esta jugarreta; nunca pasó por mi mente que algo así nos pasaría; que un avión, sería el medio para poder vernos, de vez en cuando. Nunca me preparé para esto y, precisamente, esto es lo que ha pasado. Cuantos libros de aprendizaje, cuanto interés y cuidado he puesto en procurar la felicidad de mis hijas, pero, ingénua de mí, nunca conté con mis propios sentimientos, porque eso no me preocupaba. No creí que algún día aparecerían para recordarme que yo también soy un ser humano vulnerable a la separación fortuita y al dolor que ello me produciría.
No lo tuve en cuenta. Como decía mi padre, "La cuerda se parte por lo más endeble". Efectivamente, así ha sido. Por donde nunca imaginé que se rompería.

Mi ilusión de tener una familia unida, presente, los unos para los otros en momentos difíciles, se ha esfumado. Por mucho que quiera creer y engañarme a mí misma, pensando que, hoy día, hay medios de transporte suficientes y tecnología de sobra, para verse cuando se quiera, no es esto lo que siento realmente. La realidad es que no estamos juntos; que no hay un café para compartir, un momento para reir o llorar unidos. No lo hay, porque el destino, tremendo traidor, así lo ha decidido.

Isabel

viernes, 7 de febrero de 2014

A BETTY, CON TODO MI AMOR.

Ese torbellino azul
que corretea por la casa,
como un soplo de aire fresco
entrando por la ventana,
conquistó mi corazón
con su arte y con su magia.


Reflejos gris plateado,
en su pelaje descansan,
cual las aguas espejean
cuando la mar está en calma.

El amor dormía su sueño,
mientras que ella llegaba.
El verde de las praderas,
a sus ojos aguardaba.
La locura y la inocencia,
a su ser acompañaban.

Ojos tan vivos y dulces,
semejantes a la miel,
donde asoma aquella chispa
que Dios se dignó poner,
nos enamoraron ya,
como un bello amanecer.

Es la joya más hermosa,
que alguien pueda imaginar;
la más pequeña y preciosa,
que Dios quiso elaborar,
la flor más bella y graciosa
cuyo aroma embriaga más.

Cuando mañana te alejes
y vueles hasta tu hogar,
no olvides que te esperamos,
soñando con tu llegar.

Isabel




viernes, 31 de enero de 2014

UN NUEVO MIEMBRO EN LA FAMILIA

Hace poquito, ha entrado en nuestra familia, un nuevo miembro: Betty. Es una gatita de raza azul ruso, (aunque esto es lo de menos), que nos tiene a todos enamoraos. Es maravillosa: sana, inteligente, bella, juguetona, y nos ha robado el corazón. Es de mi hija, pero también es mía, porque la considero mi "nieta".

Para nuestra familia, los animales que adoptamos, son, por supuesto, miembros de la misma, porque consideramos que son seres con alma y personalidad propias. Les amamos, respetamos y les procuramos el máximo bienestar que está en nuestras manos.

¡BIENVENIDA, QUERIDA BETTY!



domingo, 6 de octubre de 2013

HOY...

Hoy...Dios me brindó una nueva oportunidad de besar a mi madre y ser besada por ella. Hoy, es un día importante, porque "antes de", tenemos que atar cabos y dejar claro, entre nosotras, que nuestro cariño mútuo está por encima de todo.

Isabel





jueves, 11 de julio de 2013

A MI HIJA, EN SU BODA


En este día especial querida hija, el más feliz de tu vida, quiero dedicarte unas palabras, sencillas, pero salidas del corazón.

Decirte, aunque creo que lo sabes, que desde que naciste, he estado y quiero seguir estando a tu lado, en cada ocasión importante de tu vida, siempre que tú lo desees, como es ésta de hoy. Tus alegrías, han sido y siguen siendo mis alegrías y tus momentos difíciles, también los he sentido y los siento como propios. Siempre intuí que así sería y así es.
Hay personas que argumentan que ser madre no es eso, que debemos tener vida propia, que debemos ser felices por nuestra cuenta, independientemente de los hijos. Pero esas teorías, ciertas en parte, adolecen de una verdad fundamental: y es, que la propia felicidad no es tal, al menos para mí, si mis hijas no están bien, si tienen problemas, si ellas, en definitiva, no son felices.

Por eso hoy, es también un día grande para mí, porque vas a unirte a David en matrimonio, la persona a la que amas, la persona que te hace feliz, alguien que te ha demostrado, durante todo el tiempo que ha durado vuestro noviazgo, que el amor que sientes hacia él, es totalmente correspondido.

También quiero que sepas que te estoy inmensamente agradecida por ser como eres, por ser mi luz en la oscuridad, mi arcoíris tras la lluvia, y mi calma en medio de la tormenta. Porque desde que aprendiste a ver, me enamoré de tus ojos, de la bondad que irradian y de la paz que transmiten. Porque eres tan....especial, que necesitaría de toda una vida, para enumerar todas tus cualidades. Gracias, por elegirme como madre, y gracias a Dios, por permitírtelo.

Hoy, David y Silvia, habéis elegido vuestro propio camino, el cual, unas veces, será fácil de transitar y otras, estará salpicado de las dificultades propias, que la vida ofrece. Nunca dejéis de remar al unísono, aunque los vientos no soplen a favor vuestro, porque de las victorias obtenidas tras las batallas, vuestro amor saldrá siempre aumentado y fortalecido.

Y ya, para no extenderme más, deciros que os deseo toda la felicidad del mundo y que Dios bendiga vuestra unión siempre.

¡Felicidades!

Isa*


miércoles, 5 de junio de 2013

PALABRAS

Sólo te ofrezco palabras y cariño,
los mismos que, a menudo, me devuelves,
sólo puedo mostrarte mi empatía,
mi apoyo y comprensión, por lo que sientes.

Tras la ventana que, cada día, nos une,
compartimos tristezas y alegrías
pero sólo nos llegan las palabras,
aunque éstas estén llenas de vida.

Esta casa es hermosa y es traidora,
porque nos niega abrazos y sonrisas,
la cotidianeidad que la amistad comparte:
ese café y todo aquello que soñaste.

Aunque nos falte el tacto y el oído,
aunque mis ojos no puedan contemplarte,
aunque yo tu perfume nunca aprecie,
aunque el rumbo de nuestra vida cambie,
siempre tendrás mis mejores palabras,
a punto, para servirte y ayudarte.

Esto es sólo lo que yo puedo ofrecerte,
desde este invento, que alguien diseñó,
para que las almas afines aquí se encuentren,
según, nuestro destino o, quizás, Dios.

Isa*


martes, 7 de mayo de 2013

GOLONDRINA


Cuando te conocí, empecé a quererte,
apareciste un día, como una perla,
en este inmenso mar, con tanta gente,
donde la autenticidad
nunca es completa.

Tu Alma me conquistó, tu amor de amiga,
fué para mí algo más, el de una hermana,
aquella, que no me acompañó en la vida,
aquella que deseé, tan añorada.

Hoy quiero que sepas que te quiero,
que aquí, entre tus amigos, yo te espero,
que tienes que quererte y que cuidarte,
que te tomo la mano y te sostengo,
porque eres mi hermana POR DECRETO.
Elisa