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lunes, 2 de junio de 2025

LA HOJA SECA

En el presente otoño de mi vida, las hojas secas pueblan mi existencia. Son hojas que, antes fueron verdes, precursoras de flores llenas de sensibilidad, pasión, arte, amor…

Ahora, la experiencia y la ternura, son la esencia de la hoja seca.

Hubo otros tiempos, ni mejores ni peores, aunque no tan conscientes como los de ahora; hoy, llenan de colores amarillos y naranjas el otoño.

Nadie las ve. Si acaso, las apartan del camino o las pisan y, curiosamente, algún niño recoge una del suelo y se queda mirándola, admirándola, imaginando que hacer con ella, buscándole una posible utilidad.

No sabe aún que también un día, fue un brote de vida y, que eso mismo, les une en ese instante. 

Primavera y Otoño, unidos en el mismo discurrir de la existencia.

Isa*







viernes, 25 de abril de 2014

PRESENTACIÓN Y FIRMA DEL LIBRO "ESTOY BIEN", DE JUAN JOSÉ BENÍTEZ, EN CÁDIZ

Fue un momento tan sumamente importante en mi vida actual, que no fui capaz de asimilarlo en toda su intensidad. Le dije: "Hola, le sigo desde su primer libro, pero no he traído ninguna pregunta preparada para hacerle. Si hubiera sido un local más grande, y con más oportunidades, sólo hubiera levantado mi mano para decirle, ¡GRACIAS!, por acercarme mucho más, de lo que ya lo estaba, al verdadero Jesús de Nazaret".

 También le dije que mi "contrato", estaba siendo muy duro, pero no me quedaba otra que aceptarlo. El me dijo, "¿Qué te ha parecido el libro?" Le dije: Maravilloso. Yo, no he tenido ninguna de estas experiencias con fallecidos, pero sí, en sueños, mi padre me dijo: "Estoy bien", como reza el título de su libro. El me firmó y luego le pedí la foto y dos besos, y en esas, le deseé mucha salud y años, para seguir publicando todo lo que sabe. Me contestó que no le importaban los años, que eso daba igual. Ya dijo en la presentación, que la muerte sólo es un sueño para despertar en otra realidad, tan maravillosa, que no puede caber en la mente del ser humano, ni ahora ni aunque pasen milenios, porque nuestra realidad humana es tan limitada, que es como querer meter toda el agua del mar en una concha. 

Se me han quedado preguntas sin hacer, ahora que este evento ha pasado pero, si Dios me da vida y a él también se las haré.

Este ha sido el mejor regalo del destino, desde hace mucho tiempo.

Isabel