miércoles, 5 de junio de 2013

PALABRAS

Sólo te ofrezco palabras y cariño,
los mismos que, a menudo, me devuelves,
sólo puedo mostrarte mi empatía,
mi apoyo y comprensión, por lo que sientes.

Tras la ventana que, cada día, nos une,
compartimos tristezas y alegrías
pero sólo nos llegan las palabras,
aunque éstas estén llenas de vida.

Esta casa es hermosa y es traidora,
porque nos niega abrazos y sonrisas,
la cotidianeidad que la amistad comparte:
ese café y todo aquello que soñaste.

Aunque nos falte el tacto y el oído,
aunque mis ojos no puedan contemplarte,
aunque yo tu perfume nunca aprecie,
aunque el rumbo de nuestra vida cambie,
siempre tendrás mis mejores palabras,
a punto, para servirte y ayudarte.

Esto es sólo lo que yo puedo ofrecerte,
desde este invento, que alguien diseñó,
para que las almas afines aquí se encuentren,
según, nuestro destino o, quizás, Dios.

Isa*