Llegará el día, en el que pueda contemplar, despacio y sin prisas, las procesiones de la Semana Santa...
Llegará un día, en el que pueda disfrutar del mar y del calor del Sol en la arena, despacio y sin prisas...
Llegará el día, en el que pueda irme lejos, no importa donde, despacio y sin prisas...
Llegará un día, en el que pueda volar, conocer cosas, visitar a gente que he elegido tener en mi vida y a la que quiero abrazar...despacio y sin prisas....
Llegará el día, en el que pueda volver a ser la que fuí...aunque con nuevas experiencias en mi equipaje...
Llegará un día, en el que pueda abrir todas las ventanas, para que corra el aire, mientras canto y bailo, al compás de la música que me gusta...despacio y sin prisas...
Llegará el tiempo, en el que, quizás, tenga todo eso; pero...tal vez, cuando llegue, no tenga a quien más me ha amado y entonces...puede que nada de todo lo que ahora deseo, me importe.
Isa
jueves, 28 de marzo de 2013
jueves, 21 de marzo de 2013
UN SACO DE PIEDRAS
Un saco de piedras, amorfo, pesado,
reposa abandonado, sin sentido.
¿Cual será su destino?
Un saco de piedras, no respira,
ni quiere, ni desea, ni se anima.
¿Habrá para él una salida?
Un saco de piedras, sin olvido,
es ahora mi cuerpo, desvalido,
que la vida en un soplo se le ha ido
Isa*
reposa abandonado, sin sentido.
¿Cual será su destino?
Un saco de piedras, no respira,
ni quiere, ni desea, ni se anima.
¿Habrá para él una salida?
Un saco de piedras, sin olvido,
es ahora mi cuerpo, desvalido,
que la vida en un soplo se le ha ido
Isa*
jueves, 28 de febrero de 2013
MI TIERRA
Este es mi sitio, mi tierra,
el lugar donde nací,
donde crecen las mareas
donde, soñando, crecí.
Mi alameda de Apodaca,
llena de luz y de flores,
con el mar por horizonte
y sus nubes de algodones.
La amo profundamente;
fué testigo de mis juegos,
de mis primeros amores,
y compañera en mis duelos.
Aquel olor a jazmines,
que llegaba a mi ventana,
traspasaba mis sentidos
y me acompañaba al alba.
En las noches de verano,
a la luz de las farolas,
mecía la brisa a una Dama
que, vanidosa, bailaba.
Era la Dama de Noche,
que perfumaba mi acera
y que junto a mi ventana,
cantaba con las estrellas.
Isa*

el lugar donde nací,
donde crecen las mareas
donde, soñando, crecí.
Mi alameda de Apodaca,
llena de luz y de flores,
con el mar por horizonte
y sus nubes de algodones.
La amo profundamente;
fué testigo de mis juegos,
de mis primeros amores,
y compañera en mis duelos.
Aquel olor a jazmines,
que llegaba a mi ventana,
traspasaba mis sentidos
y me acompañaba al alba.
En las noches de verano,
a la luz de las farolas,
mecía la brisa a una Dama
que, vanidosa, bailaba.
Era la Dama de Noche,
que perfumaba mi acera
y que junto a mi ventana,
cantaba con las estrellas.
Isa*

martes, 20 de noviembre de 2012
A KATY, mi tesorito peludo
Tú trajiste la alegría a nuestra casa,
nuestras vidas se llenaron de ilusión,
la ilusión de mirarte,
la pasión de achucharte,
la emoción de abrazarte,
de llenarte de amor.
Tú, a cambio, nos mostraste los colores,
en tus ojos descubrimos el azul,
ese azul que no vimos en el cielo
y el canela en la seda de tu pelo.
Pequeñita y vivaz, un torbellino
de carreras, de saltos, de caricias,
locura por doquier, juegos y risas,
musa de inspiración, protagonista.
Amor, calor, pasión un día nos diste,
en el centro de atención te convertiste,
objetivo de juegos y alegrías,
de tristezas y eventos, conpañía.
El Otoño también llegó a tu vida,
tu belleza seguía inalterable,
adornada de paz y de ternura,
nuestro amor aumentaba más si cabe.
Y un día gris, cuando nada presagiaba
que el final de tus días estaba cerca,
la nada te apartó de nuestro lado,
ocupando tu sitio la tristeza.
Descansa tierna Katy, allá en tu cielo,
si es que existe un sitio asi en el Universo;
que tu estancia sea dulce y placentera
porque tú te lo has ganado en esta Tierra.
Isa*
nuestras vidas se llenaron de ilusión,
la ilusión de mirarte,
la pasión de achucharte,
la emoción de abrazarte,
de llenarte de amor.
Tú, a cambio, nos mostraste los colores,
en tus ojos descubrimos el azul,
ese azul que no vimos en el cielo
y el canela en la seda de tu pelo.
Pequeñita y vivaz, un torbellino
de carreras, de saltos, de caricias,
locura por doquier, juegos y risas,
musa de inspiración, protagonista.
Amor, calor, pasión un día nos diste,
en el centro de atención te convertiste,
objetivo de juegos y alegrías,
de tristezas y eventos, conpañía.
El Otoño también llegó a tu vida,
tu belleza seguía inalterable,
adornada de paz y de ternura,
nuestro amor aumentaba más si cabe.
Y un día gris, cuando nada presagiaba
que el final de tus días estaba cerca,
la nada te apartó de nuestro lado,
ocupando tu sitio la tristeza.
Descansa tierna Katy, allá en tu cielo,
si es que existe un sitio asi en el Universo;
que tu estancia sea dulce y placentera
porque tú te lo has ganado en esta Tierra.
Isa*
sábado, 17 de noviembre de 2012
ESPERANZAS
Ayer, un destello de luz, traspasó mis tinieblas.
Iluminó el dolor, que me rasgaba.
Hoy, otro rayo de Sol, acompañó mi pena.
Casi perdida y triste, creí que llegabas.
Ella, quizás, te habló de mis pesares.
¿Hasta cuando, Dios mío?, Te pedí, suplicando,
me ocultarás tu rostro, ante tanto pesar,
que en mi angustia y desvelos, te he pedido llorando,
que en mis tribulaciones, me des una señal.
No sé, si será esto, lo que estoy intuyendo.
No sé, si serás Tú, Quién estás actuando.
Quiero creer que sí, que no te has olvidado,
de esta vieja amistad, que nos hemos brindado.
De mi fé y de mi amor, sin condiciones,
que me hace serte fiel, sin más razones;
en océanos azules, y días de bonanza;
en aguas turbulentas, en suertes y en desgracias.
Pero un día, mi rosa, fue perdiendo el perfume;
aquella que cuidé con tanto esmero,
fué entregando su luz y su inocencia,
cambiándolas por besos y promesas,
que sólo daño hicieron.
Iluminó el dolor, que me rasgaba.
Hoy, otro rayo de Sol, acompañó mi pena.
Casi perdida y triste, creí que llegabas.
¿Es Tu rostro, Dios mío, el que aparece...,
después de largo tiempo de silencios, de ausencias y esperanzas?.
después de largo tiempo de silencios, de ausencias y esperanzas?.
Ella, quizás, te habló de mis pesares.
Como Madre, tal vez, entendió mi dolor.
No sé si esta prueba, estará terminando.
Si quedarán puñales, para su corazón.
No sé si esta prueba, estará terminando.
Si quedarán puñales, para su corazón.
¿Hasta cuando, Dios mío?, Te pedí, suplicando,
me ocultarás tu rostro, ante tanto pesar,
que en mi angustia y desvelos, te he pedido llorando,
que en mis tribulaciones, me des una señal.
No sé, si será esto, lo que estoy intuyendo.
No sé, si serás Tú, Quién estás actuando.
Quiero creer que sí, que no te has olvidado,
de esta vieja amistad, que nos hemos brindado.
De mi fé y de mi amor, sin condiciones,
que me hace serte fiel, sin más razones;
en océanos azules, y días de bonanza;
en aguas turbulentas, en suertes y en desgracias.
Pero un día, mi rosa, fue perdiendo el perfume;
aquella que cuidé con tanto esmero,
fué entregando su luz y su inocencia,
cambiándolas por besos y promesas,
que sólo daño hicieron.
COMO UN JUNCO
Como un junco, mecido por el viento,
arraigada aguanté, sequías y torrentes,
desafié a los rayos y tormentas,
rozándome tan solo, sin torcerme.
arraigada aguanté, sequías y torrentes,
desafié a los rayos y tormentas,
rozándome tan solo, sin torcerme.
Ningúna adversidad, logró vencerme,
sin detenerme, nunca, en mi camino,
aceptando, lo que mi Alma me indicaba,
aunque ello supusiera un desafío.
Mi fuerza era el Amor, y la ternura;
ambas me sostenían firmemente,
y, de momento un día, no había nada,
nada que al junco lograra sostenerle.
La lluvia, impetuosa, le doblaba,
el viento, sin piedad, le destruía,
la tempestad, enojada y furiosa,
le marchitó, definitivamente, un día.
Ya no tenía sentido luchar más;
ya el frio del invierno le envolvia,
el sol, se negaba a calentarle,
la esencia de la vida de él huía.
Casi sin vida ya, entre la niebla,
una Luz nueva, vio que descendía,
toda envuelta en colores y destellos,
descorriendo ante El un suave velo,
tras el que se encontraba, al fin, la dicha.
Isa*
lunes, 19 de septiembre de 2011
POEMA DEDICADO AL GATO
No son más silenciosos los espejos
ni más furtiva el alba aventurera;
eres, bajo la luna, esa pantera
que nos es dado divisar de lejos.
Por obra indescifrable de un decreto
divino, te buscamos vanamente;
más remoto que el Ganges y el poniente,
tuya es la soledad, tuyo el secreto.
Tu lomo condesciende a la morosa
caricia de mi mano. Has admitido,
desde esa eternidad que ya es olvido,
el amor de la mano recelosa.
En otro tiempo estás. Eres el dueño
de un ámbito cerrado como un sueño.
ni más furtiva el alba aventurera;
eres, bajo la luna, esa pantera
que nos es dado divisar de lejos.
Por obra indescifrable de un decreto
divino, te buscamos vanamente;
más remoto que el Ganges y el poniente,
tuya es la soledad, tuyo el secreto.
Tu lomo condesciende a la morosa
caricia de mi mano. Has admitido,
desde esa eternidad que ya es olvido,
el amor de la mano recelosa.
En otro tiempo estás. Eres el dueño
de un ámbito cerrado como un sueño.
Poema dedicado al gato. Autor: Jorge Luis Borges:
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