jueves, 21 de marzo de 2013

UN SACO DE PIEDRAS

Un saco de piedras, amorfo, pesado,
reposa abandonado, sin sentido.
¿Cual será su destino?

Un saco de piedras, no respira,
ni quiere, ni desea, ni se anima.
¿Habrá para él una salida?

Un saco de piedras, sin olvido,
es ahora mi cuerpo, desvalido,
que la vida en un soplo se le ha ido


Isa*


jueves, 28 de febrero de 2013

MI TIERRA

Este es mi sitio, mi tierra,
el lugar donde nací,
donde crecen las mareas
donde, soñando, crecí.

Mi alameda de Apodaca,
llena de luz y de flores,
con el mar por horizonte
y sus nubes de algodones.

La amo profundamente;
fué testigo de mis juegos,
de mis primeros amores,
y compañera en mis duelos.

Aquel olor a jazmines,
que llegaba a mi ventana,
traspasaba mis sentidos
y me acompañaba al alba.

En las noches de verano,
a la luz de las farolas,
mecía la brisa a una Dama
que, vanidosa, bailaba.

Era la Dama de Noche,
que perfumaba mi acera
y que junto a mi ventana,
cantaba con las estrellas.

Isa*






martes, 20 de noviembre de 2012

A KATY, mi tesorito peludo

Tú trajiste la alegría a nuestra casa,
nuestras vidas se llenaron de ilusión,
la ilusión de mirarte,
la pasión de achucharte,
la emoción de abrazarte,
de llenarte de amor.

Tú, a cambio, nos mostraste los colores,
en tus ojos descubrimos el azul,
ese azul que no vimos en el cielo
y el canela en la seda de tu pelo.

Pequeñita y vivaz, un torbellino
de carreras, de saltos, de caricias,
locura por doquier, juegos y risas,
musa de inspiración, protagonista.

Amor, calor, pasión un día nos diste,
en el centro de atención te convertiste,
objetivo de juegos y alegrías,
de tristezas y eventos, conpañía.

El Otoño también llegó a tu vida,
tu belleza seguía inalterable,
adornada de paz y de ternura,
nuestro amor aumentaba más si cabe.

Y un día gris, cuando nada presagiaba
que el final de tus días estaba cerca,
la nada te apartó de nuestro lado,
ocupando tu sitio la tristeza.

Descansa tierna Katy, allá en tu cielo,
si es que existe un sitio asi en el Universo;
que tu estancia  sea dulce y placentera
porque tú te lo has ganado en esta Tierra.

Isa*


sábado, 17 de noviembre de 2012

ESPERANZAS

Ayer, un destello de luz, traspasó mis tinieblas.
Iluminó el dolor, que me rasgaba.
Hoy, otro rayo de Sol, acompañó mi pena.
Casi perdida y triste, creí que llegabas.
¿Es Tu rostro, Dios mío, el que aparece...,
después de largo tiempo de silencios, de ausencias y esperanzas?.

Ella, quizás, te habló de mis pesares. 
Como Madre, tal vez, entendió mi dolor.
No sé si esta prueba, estará terminando.
Si quedarán puñales, para su corazón.

¿Hasta cuando, Dios mío?, Te pedí, suplicando,
me ocultarás tu rostro, ante tanto pesar,
que en mi angustia y desvelos, te he pedido llorando,
que en mis tribulaciones, me des una señal.

No sé, si será esto, lo que estoy intuyendo.
No sé, si serás Tú, Quién estás actuando.
Quiero creer que sí, que no te has olvidado,
de esta vieja amistad, que nos hemos brindado.

De mi fé y de mi amor, sin condiciones,
que me hace serte fiel, sin más razones;
en océanos azules, y días de bonanza;
en aguas turbulentas, en suertes y en desgracias.

Pero un día, mi rosa, fue perdiendo el perfume;
aquella que cuidé con tanto esmero,
fué entregando su luz y su inocencia,
cambiándolas por besos y promesas,
que sólo daño hicieron. 

Hazla brillar de nuevo, Dios bendito.
Haz que el tenue rocío la reviva
Yo siempre estaré aquí, siempre esperando,
para podar de su tallo las espinas.

Isa*
                                                                     

COMO UN JUNCO


Como un junco, mecido por el viento,
arraigada aguanté, sequías y torrentes,
desafié a los rayos y tormentas,
rozándome tan solo, sin torcerme.

Ningúna adversidad, logró vencerme,
sin detenerme, nunca, en mi camino,
aceptando, lo que mi Alma me indicaba,
aunque ello supusiera un desafío.

Mi fuerza era el Amor, y la ternura;
ambas me sostenían firmemente,
y, de momento un día, no había nada,
nada que al junco lograra sostenerle.

La lluvia, impetuosa, le doblaba,
el viento, sin piedad, le destruía,
la tempestad, enojada y furiosa,
le marchitó, definitivamente, un día.

Ya no tenía sentido luchar más;
ya el frio del invierno le envolvia,
el sol, se negaba a calentarle,
la esencia de la vida de él huía.

Casi sin vida ya, entre la niebla,
una Luz nueva, vio que descendía,
toda envuelta en colores y destellos,
descorriendo ante El un suave velo,
tras el que se encontraba, al fin, la dicha.

Isa*






lunes, 19 de septiembre de 2011

POEMA DEDICADO AL GATO

No son más silenciosos los espejos
ni más furtiva el alba aventurera;
eres, bajo la luna, esa pantera
que nos es dado divisar de lejos.

Por obra indescifrable de un decreto
divino, te buscamos vanamente;
más remoto que el Ganges y el poniente,
tuya es la soledad, tuyo el secreto.
Tu lomo condesciende a la morosa
caricia de mi mano. Has admitido,
desde esa eternidad que ya es olvido,
el amor de la mano recelosa.
En otro tiempo estás. Eres el dueño
de un ámbito cerrado como un sueño.


Poema dedicado al gato. Autor: Jorge Luis Borges: